Se abrió una grieta en la pared rocosa, sin causa, sin nombre. Se fue formando vertiginosamente un pequeño abujero de trazos desiguales que inspira a mi mirada cierta curiosidad. Después de tanto tiempo encerrada en aquel lugubre lugar la luz se hacía algo atractivo a mis ojos, pero peligroso, algo que inspiraba el temor más intenso y la atracción más fatal.
Me acerqué tímidamente para conocer lo que esperaba al otro lado... y solo reconocí formas borrosas y sin sentido. Bueno, al fin y al cabo ahora algo había cambiado, quizás pronto sabría lo que esperaba más allá de mi prisión.
Pic.Lluna
1 comentario:
Me gusta mucho como escribes.
Saludos desde Cádiz!
Publicar un comentario